miércoles, 13 de abril de 2011

El mundo en tus manos

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Para mi leer siempre ha sido una necesidad, igual que comer, dormir, o ir al baño. No concibo mi vida sin libros. Gracias a ellos he aprendido muchísimo, he llorado, he reído y he pasado momentos inolvidables y maravillosos.

Recuerdo que cuando era chiquita, tenía muchas historietas (comics) y colecciones de cuentos, los leía una y otra vez. Tanto que hasta los sabía de memoria. Mi mamá me compró una colección de cuentos de "Fabulandia" eran preciosos, con unos dibujos impresionantes. Pero tenían un defecto: daban miedo. Todas eran historias en las que había crueldad, o practicamente todas. Por eso estuvieron años en la librería de mi casa, casi sin tocarse. No sé si mi mamá alguna vez se enteró de esto. Creo que nunca se lo dije por no herir sus entimientos (era una colección grande y muy cara, y me consta que los compró con esfuerzo)


Por suerte mi mamá era, digo era, porque ahora ya no lee, una ávida lectora. Así que mi casa estaba llena de libros. Una habitación central de la casa era denominada "la biblioteca" donde había una librería enorme llena de libros de todo tipo. Cuando pasé de los cuentos a los libros "de verdad" tenía 7 años. Y el primero que leí fue "Mujercitas" un pedazo de tocho para una niña tan pequeña, que me ocupaba todas las piernas practicamente. Pero lo leí todo, lloré, disfruté y me lo pasé tan bien con ese libro. Me encantaba Jo, odiaba a la repelente de Amy e hice un drama de la muerte de Beth. Pero fue un antes y un después en mi vida. A partir de ahí, no pude parar de leer.


No, no pude parar. No digo que me gustara, no, digo que era como una adicción. Tan es así, que tenía una linterna escondida entre la cama y el colchón, y cuando era de noche y me iba a dormir, me tapaba con la manta (en ese entonces no había edredones) y leía bajo la manta con la linterna. Hasta muy altas horas, podía leer un libro en 2 noches. Mi mamá me prohibió leer. A ver no exactamente, pero sí leer de noche, claro, tenía que dormir, era lógico. Pero yo, un ratoncito de biblitoteca rebelde me pasaba la prohibición por la cubierta del libro, y seguía. Creo que en el fondo sabía que a mi madre no le disgustaba. Pero claro, cuando por la mañana no te puedes levantar, y tienes ojeras como si acabaras de llegar de un after, porque has pasado la noche con Tom Sawyer y tienes 8 años.... pues eso tu madre, por muy comprensiva que sea, no puede pasarlo por alto. Así que un día cuando iba al colegio recuerdo a mi madre gritándome desde la puerta de casa " Y no quiero volver a verte leer eh????" (Todo esto ante la mirada atónita de otras madres, que pensarían que mi mamá estaba loca)


Luego para más vicio, si cabe esa palabra en este caso, .mi madre trabajó de bibliotecaria. Para mi era un sueño hecho realidad, poder ir y rebuscar en esa biblioteca tan grande, tocar los lomos de los libros, sentir el olor que desprenden, convivir con ellos. Hice varios cursos en la misma biblioteca de Taller Literario. Y he ganado premios con algunos cuentos cortos. Era la más pequeña del taller, tenía 9 años, pero me encantaba!!!!!


Leí toda la colección "Robin Hood" que tenía en casa. Todos libros de estos dramáticos y de familias felices, pero muy bonitos. "Una niña anticuada", "Heidi", "Señoritas" (que es la continuación de Mujercitas, donde Amy ya no es tan repelente), todos los de Tom Sawyer y su amigo Huckleberry Finn, "Hombrecitos", "El principito" que lo entendí a medias, la verdad, luego lo fui leyendo muchas veces más. Sería imposible poner la cantidad de libros quehe leído,porque ni yo lo recuerdo.


Con el tiempo, la edad, los estados de ánimo y de la vida, los gustos cambian y un libro que no hubiera leído ni loca hace 10 años ahora lo cojo y pruebo. No soy demasiado exigente la verdad, pienso en el esfuerzo que ha puesto ese autor en escribirlo, en poner su vida en ello, y lo veo con buenos ojos o, al menos lo intento.


Sólo espero que mi hija comparta la afición por la lectura de su madre. Creo que yo no sería la misma sin todos estos compañeros de viaje que he tenido. Leer es pensar, y una persona que piensa tiene media partida ganada.

Nota: El título de este post es una canción de La Unión. La podeis escuchar desde AQUI

2 comentarios:

Mari dijo...

Como me he reido con la parte de la linterna bajo la manta... yo hacía exactamente lo mismo jejejeje

Marce dijo...

Si mari???? Qué bueno!!!!! coincidencia!!! :D

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Qué tarta!